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Posts Tagged ‘fotografía’

Entrevista a Desirée Delgado. Caso de éxito de marca personal en Redes Sociales


Desirée Delgado es una gran artista española de fotografía creativa. Su obra acredita la calidad de su trabajo.

En la entrevista Desirée Delgado nos cuenta cómo fueron sus orígenes en la fotografía, cómo logró sus primeros encargos y el modo y las fuentes en las que ella se inspira para su creatividad.

También nos deja, al final del vídeo, una recomendación interesante para que puedas mejorar tus ventas si te encuentras en una fase de bloqueo que no te permite avanzar.


Haz clic aquí si tienes problemas para ver el vídeo dentro del blog.

Puedes leer el artículo la entrevista a Desirée Delgado en mi blog de Marketing para Fotógrafos. En este artículo tienes mis conclusiones sobre sus comentarios.

Entrevista a Mariana Fossatti y Gastón Giménez – Jacarandá Fotografía


Mariana Fossatti – Entrevista a la fotógrafa de bebés que ha triunfado en menos de tres años

Mariana Fossatti es de esas fotógrafas que es capaz de reinventarse y tener éxito en poco menos de tres años.

En esta entrevista Mariana Fossatti y Gastón Giménez nos cuentan cómo han sido sus inicios y el modo en que han logrado su éxito.

Puedes ver el vídeo también en Youtube si haces clic aquí.

Mariana Fossatti es una de esas fotógrafas que ha sido capaz de pasar de no tener negocio de fotografía a ser llamada para hacer talleres en menos de 3 años. ¡Increíble, verdad!

En este vídeo tienes una entrevista que le he hecho para que nos lo cuente todo.
En el vídeo verás cómo han sido sus comienzos y cómo gestiona ella su marca personal y su negocio de fotografía.
Esta es la primera entrevista que hago, tiene algunos pequeños fallos de sincronismo con el audio de retorno y algunas veces parece que le “piso” hablando yo encima de ella.
Espero poder hacer más entrevistas y mejorar este pequeño fallo.
Y también espero que no os importe, creo que el documento merece la pena pese a ese pequeño fallo.
Puedes leer el artículo en mi blog en el que te doy mi visión sobre lo que nos cuentan Mariana Fossatti y Gastón en la entrevista.

Haz clic aquí para leer la entre vista a Mariana Fossatti en mi Blog http://www.marketingparafotografos.es

Estilos de fotografía en el reportaje social: ¿modas o modos?


Hace tiempo que se está notando una regeneración en el estilo o modo en que los fotógrafos nos enfrentamos a un reportaje social, concretamente a la realización de las fotografías de un reportaje de boda.

Por una parte parece que hay, por parte de los novios, una demanda real de renovación del estilo clásico, un tanto pétreo o acartonado como prefiere llamar @macarenagea, hacia un estilo más fresco y desenfadado, un estilo en el que la naturalidad en las fotos sea la norma y no la excepción.

Esta renovación del estilo ha traído lo que se llama o conoce como reportaje “foto periodístico” en referencia o analogía al trabajo que hace un fotógrafo de prensa con lo que sucede en su entorno.

Para que nos entendamos y comprendamos las diferencias de uno y otro intentaré explicar lo más destacado que diferencia ambos estilos.

En el estilo de reportaje de boda clásico, de fotos posadas, el fotógrafo se encarga de hacer de maestro de ceremonias dirigiendo a la gente para que las fotografías tengan en contenido y aspecto deseado. En este modo de fotografiar permitiría obtener retratos posados de los novios con sus amigos y familiares, así como de ellos por separado o juntos.

En el estilo foto periodístico, o de naturalidad real, el fotógrafo se mantiene al margen de los hechos, sin intervenir ni dirigir a los novios o familiares. De este modo el fotógrafo saca en sus fotos lo que sucede tal cual sucede. Lo normal es que en este modo de fotografiar se realicen una cantidad ingente de tomas y que no haya ningún retrato de los novios, de ellos o con sus familiares o amigos, puesto que eso supondría posar y eso es lo puesto a lo que define el estilo, sería una contradicción en si misma.

 ¿Qué pasaría si en una boda que se contrata un estilo foto periodístico no sucede nada, nada especial, nada divertido o nada espontáneo? Pues que no hay reportaje.

¿Por qué digo esto? Sencillamente porque este estilo, tal y como lo quieren vender algunos, es un fraude, no existe en realidad.

Resulta que los novios que más lo solicitan (no los únicos) son los más tímidos, los que no se gustan en las fotos (porque nunca les ha hecho fotos nadie que sepa hacerlas bien) los que, si pudieran no se harían fotos. Piensan que es un modo de escaparse del trámite de las fotos y, de paso, tener un reportaje chulo.

Estos novios ven ejemplos de reportajes de ese estilo y ven las fotos frescas e improvisadas y deciden que quieren eso…porque suponen que las fotos, todas las fotos son robadas, no posadas, lo que es un error.

La culpa de su error no es de ellos, lo es del que les vende esa idea sin decirles la verdad: que todo, incluso las fotos robadas, son posadas o actuadas, nada es lo que parece.

 

Estos novios tan tímidos son aquellos que cuando ven sacar la cámara al fotógrafo, por su timidez, se cortan, se paran, dejan de hacer lo que se supone que harían si el fotógrafo no estuviera y crean una “nula acción real” que fotografiar. Es cuando el fotógrafo no tiene más remedio que hacerlos posar puesto que en caso contrario se verían totalmente de palo, falsos y nada creíbles.

La paradoja es que, precisamente, por su timidez no pueden optar a un verdadero reportaje de fotos robadas. En cambio, los que son totalmente espontáneos, los que no temen a la cámara, los que se comportan igual con ella que sin ella, los que les da igual posar que no, esos son los que de verdad pueden hacer este tipo de reportajes.

Lo que sucede es que este segundo tipo de novios es más escaso. Entonces ¿qué es lo que nos enseñan en esos reportajes foto periodísticos? Lo que en realidad vemos es, salvo contadas excepciones, un reportaje dirigido.

El fotógrafo sabe las imágenes que desea y provoca a los novios para que, cual actores, finjan acciones que fotografiar. Si se hace bien el resultado es espectacular, un reportaje de aspecto foto periodístico, fresco y espontáneo, divertido y muy vendible.

¿Qué sucede si el fotógrafo no sabe hacer eso, si los novios no saben o no quieren colaborar y pese a eso se mantiene el objetivo? Lo que sucede es que se obtiene un resultado pobre.

Este estilo, el auténtico, es de una complejidad impresionante. Los fotógrafos de prensa saben lo complicado que es hacer una foto impactante en cualquier noticia. Pretender hacer una sola persona (o dos) un reportaje de estas características y sacar fotos impresionantes, perfectas, llamativas y que todo el mundo salga guapo y de retrato es como buscar una aguja en un pajar. Está al alcance de unos pocos grandes fotógrafos.

En EEUU eso se sabe y los que lo hacen saben como hacerlo, hace ya mucho que se está perfeccionando ese modo de hacer fotos.

En cambio en España, al ser un estilo nuevo y no afianzado, se está dando la paradoja de que son precisamente los menos formados, los que saben poco de fotografía por estar empezando, los que escogen este estilo para iniciarse ya que piensan que al no necesitar dirigir a la gente basta con disparar miles de fotos, alguna saldrá bien.

Además hay otra cuestión, la cultura fotográfica del público en general, en España, es bastante inferior que en EEUU. Esto hace que allí un mal fotógrafo se vea rápidamente y aquí pase desapercibido. De este modo resulta que en España si escoges un fotógrafo de este estilo tienes más papeletas de que esa un fiasco que si escoges un tradicional.

En mi caso particular intento utilizar un sistema mixto. A mi me gusta fotografiar lo que sucede…si es que sucede algo (que pocas veces pasa). Yo hago todo lo posible para que sucedan cosas y hago todas las fotos robadas que puedo. Hay infinidad de situaciones en las que robar fotos.

Además de esas fotos robadas procuro por todos los medios de que los novios tengan unos retratos convencionales de ellos mismos y con sus familias y amigos. Todo ello sin perder la posibilidad de robarles fotos en esos momentos.

En realidad intento sacar lo mejor de ambos estilos puesto que cada uno de ellos por separado no me convence. Creo que un poco de cada uno es lo mejor que puedo ofrecer a mis clientes.

¿Qué sucede después? Pues que los novios, esos mismos que pidieron por favor que las fotos no fueran posadas, los que tenían miedo a la cámara, cuando traen la lista de las fotos seleccionadas por ellos para su reportaje de boda…mira tu que raro, eligen principalmente las fotos posadas, justamente en las que mejor salen, justamente las que dijeron que no querían.

La mayor parte de las fotos robadas, incluso las que como autor consideras mejores fotos, se quedan fuera del álbum.

Entonces, yo me pregunto, ¿saben realmente los novios lo que quieren y lo que necesitan para su reportaje de boda? Sinceramente muchas veces no. Muchas veces, lo que piden, obedece más a la moda o a lo que una amiga les ha contado que a algo meditado y razonado con datos objetivos.

En cualquier caso quiero dejar claro que no estoy en contra de este estilo, simplemente procuro aplicarlo en mi trabajo del modo que creo que más beneficia al resultado.

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