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Archive for 31 marzo 2011

TweetDeck y Hootsuite: comparativa


Con este artículo no pretendo sentar cátedra ni repasar absolutamente todo el funcionamiento de cada programa. Tan sólo pretendo dar mi visión, la que he adquirido trabajando con ambos, alternadamente semana a semana, desde hace casi dos meses.

Leyendo el artículo de Noel Carrión (@noelcarrion) que publicó en su blog sobre la mejor opción para gestionar las redes sociales me he decidido a dar mi punto de vista sobre los mismos y a intentar dar una visión comparativa de uso y prestaciones.

Según la gráfica que Noel publica en este artículo TweetDeck le lleva mucha ventaja a Hootsuite, exactamente un 13’1% frente a un 2’4% respectivamente.

Debería de haber una explicación racional a tan abultada diferencia de usuarios.

Voy a intentar analizar por apartado cada una de las aplicaciones y y ver los pros y los contra de cada una de ellas, teniendo en cuenta que Hootsuite tiene un comportamiento diferente ya que no es propiamente una aplicación de escritorio sino una aplicación Web, de modo que no es lo mismo utilizarla en Firefox o en Chrome debido a que no comparten las mismas extensiones de explorador.

Instalación y configuración de usuario inicial:

Primera diferencia notable. TweetDeck es una aplicación de escritorio, es decir un programa como tal, independiente de nuestro explorador de Internet. Hay que descargar un archivo para instalar en nuestro ordenador.

Por el contrario Hootsuite es una apliación Web, es decir que se ejecuta en una pestaña de nuestro explorador de Internet. De este modo no se puede ejecutar Hootsuite sino ejecutamos nuestro explorador.

Mientras que TweetDeck necesita descargar un programa que hay que instalar en nuestro PC o Mac, Hootsuite tan sólo necesita hacer login con una de las cuentas que ya tengas creada en Google o  Yahoo entre otras.

La primera diferencia es todavía más notable en Chrome o en Firefox, porque mientras que existe una  extensión en Chrome para cada una de las aplicaciones, no hay nada en Firefox 4.0.

La extensión Fix Hootsuite para Chrome permite añadirle funcionalidades que no están disponibles en al versión original como la gestión de hastags, configurar el ancho de las columnas, el tamaño de la fuente, el aspecto de los avatares, la cuenta para contestar por defecto, filtros, etc. Yo la recomiendo.

En Chrome también hay una extensión para Tweetdeck que permite utilizar la aplicación como una pestaña del explorador. Yo no me aclaro con él, no alcanzo a hacer todo lo que puedo hacer con la aplicación de escritorio, más bien me parece un sistema de resumir o concentrar la información, pero sin llegar a la potencia de uso y configuración de la aplicación original.

Estos complementos yo no los he encontrado para Firefox 4.0

En este aparatado votaría a favor de Hootsuite porque consume menos recursos tener una pestaña del explorador dedicada a Hootsuite que tener abierto TweetDeck.

Htst = 1  / Twdc = 0

Redes Sociales gestionadas

Ambos coinciden en la mayor parte: Twitter, Facebook (tanto perfiles personales como Fan Page), Linkedin, FourSquare y MySpace. Hootsuite añade Ping.fm, WordPress y Mixi. Por el contrario Tweetdeck incluye soporte para Buzz.

Por gestionar WordPress Hootsuite se merece otro puntito= 2 a cero

Las diferencias en este caso van más por la modalidad de Hootsuite que se utilice. La versión gratuita sólo permite gestionar 5 cuentas mientras que Tweetdeck es gratuito y no tiene límite de cuentas a gestionar.

Evidentemente en ambos se pueden gestionar varias cuentas de cada una de las redes sociales. El único límite lo pone Hootsuite en la versión Free que sólo admite 5 cuentas, sean de la red social que sean.

Esto da un punto de oro a TweetDec de modo que si lo que nos interesa es poder gestionar muchas cuentas al mismo tiempo para Twitter esta es la aplicación más interesante a priori.

Hootsuite = 2  TweetDeck = 1

Su modo de funcionamiento difiere un poco. Mientras que TweetDeck necesita que se defina una cuenta como la cuenta por defecto para todas las contestaciones, Hootsuite necesita a cada mensaje que se especifique la cuenta o cuentas con la que se desea enviar el post. Esto hace muy incómodo trabajar con Hootsuite porque está constantemente recordándote que no has seleccionado la cuenta y te obliga a hace clicks adicionales. Si buscamos rapidez y productividad Tweetdeck se merece otro punto de oro.

Otro punto para TweetDeck 2 a 2

Puntos de oro Cero a 2

En este apartado Hootsuite dispone de una ventaja clara sobre Tweetdeck. Cuando deseamos enviar un mensaje a Facebook y éste contiene un enlace, genera la miniatura disponible en la web enlazada para que el aspecto sea el mismo que cuando posteas desde el propio muro.

En cambio Tweetdeck no permite esto. Cuando se envía un enlace a Facebook tan sólo aparece el texto tal cual se lee en Twitter, con el enlace pero sin la miniatura de la fotografía relativa al artículo enlazado.

Supongo que parte del misterio es tan sólo que desde una aplicación de escritorio no se puede generar el código ni acceder a la web enlazada para capturar la miniatura, mientras que Hootsuite, al ser una aplicación Web si está en disposición de poder hacerlo.

Cuando deseo poner un enlace en Facebook que necesite imágenes  o lo hago directamente en el muro o utilizo Hootsuite.

Esto da un punto de oro a Hootsuite. Es decir si nuestro interés se centra de modo casi exclusivo en postear para Facebook no hay discusión, este es nuestro programa pese a otras penurias que pueda ocasionarnos. Si por el contrario, nos centramos en Twitter, esta ventaja y su punto de oro se convierten en humo y no vale nada.

Hootsuite = 2 / Tweetdeck = 3

Puntos de oro 1 a 2

Programación diferida de Post.

Este es otro de los caballos de batalla si se desea productividad.

A mi personalmente me cuesta más hacerlo con Hootsuite que con Tweetdeck. El motivo es que en Hootsuite necesitas poner la hora y los minutos por separado en dos listas desplegables y luego añadir si es AM o PM, en cambio en Tweetdeck basta con escribir la hora en formato 24h. Cuesta una tercera parte de tiempo programar un post en Twettdeck que hacerlo en Hootsuite. Es un factor a tener en cuenta si cada día empleas más de dos horas a programar enlaces. En este apartado la lentitud de Hootsuite le penaliza y le da otro punto de oro a Tweetdeck

Un punto para TweetDeck 2 a 3

Puntos de oro 1 a 3

Además hay en Hootsuite hay que seleccionar a cada post la cuenta con la que se ha de lanzar el mensaje, mientras que en Tweetdeck una vez seleccionada una cuenta esta permanece activa todo el tiempo, lo que es otra ventaja y otro ahorro de tiempo.

Otro  punto para Tweetdeck 2 a 4

La ventaja que tiene Hootsuite en este apartado es que la lista de mensajes pendientes  (ya programados) la muestra separada para cada cuenta, mientras que Tweetdeck muestra todos los mensajes programados en la misma columna sean de la cuenta que sean  y algunas veces no sabes si el mensaje va para una cuenta o varias y cuáles de ellas. Además la lista se hace mucho más larga al tener que mostrar mensajes para varias cuentas.

Simplemente con que TweetDeck añadiera la opción de ver los mensajes programados separados por cuentas y que fuera capaz de generar las miniaturas de los enlaces podríamos hablar de una aplicación casi perfecta.

Un punto para Hootsuite: 3 a 4

Lectura de mensajes y gestión de columnas.

Columnas

Aquí tenemos otro punto discordante. Mientras que Hootsuite está pensado como un “explorador” de mensajes, TweetDeck es un programa de lectura de columnas. De este modo Hootsuite te permite (te obliga) a crear pestañas para administrar las columnas, el límite por pestaña es de 10 columnas. Por el contrario TweetDeck no crea pestañas y te permite crear tantas columnas como quieras, claro que Hootsuite no pone límites a la creación de pestañas, tan sólo te pone el límite de las 10 columnas por pestaña.

Desventaja que encuentro en Hootsuite es que tarda mucho en releer la pestaña cuando se cambia de una a otra de modo que esta operación se hace tediosa. Yo propondría aumentar el límite a 15 por lo menos para no necesitar cambiar de pestañas mas que en contadas ocasiones. Un modo de evitar eso es abrir en el explorador de internet tantas pestañas de Hootsuite como pestañas queramos estar leyendo al mismo tiempo porque en ese caso la lectura es imediata ya que cada pestaña del explorador se encarga de tener los datos leídos y actualizados.

punto para Tweetdeck, 3 a 5

Desventaja de Tweetdeck es que cuando pasas de cierto número de columnas estas empiezan a perderse en un mar de columnas y te cuesta encontrar lo que buscas. Yo tengo ahora 22 columnas y ya he quitado alguna.

punto para Hootsuite, 4 a 5

Una cosa positiva de Hootsuite es que permite mover las columnas simplemente con pinchar y arrastrar, en TweetDeck en Windows no es posible hacerlo, hay que mover las columnas pinchando en unas flechitas y sólo se mueven un espacio cada vez…aburrido y lento.

punto para Hootsuite, empate a 5 (pero Tweetdeck tiene más puntos de oro: 1 a 3)

Lectura de mensajes en las columnas

Otra cosa positiva que permite hacer Hootsuite es cambiar el ancho de la columna de modo que puedas tener desde una sola columna (no le veo utilidad) hasta el máximo que depende del ancho mínimo definido y de la resolución del monitor.

En TweetDeck las columnas son de anchura fija y no se pueden configurar.

Una ventaja de de Hootsuite en lo que respecta a la lectura de las columnas es que al ser una aplicación Web se puede hacer zoom como en cualquier página Web para poder verla más grande o más pequeña. Esto en TweetDeck no es posible. En mi caso, en mi monitor de 24″ y alta resolución el texto de Tweetdeck me cuesta mucho leerlo, se queda chiquitajo, pero en Hootsuite puedes cambiar esto y leer más cómodo. Además Hootsuite cuenta con el complemento Hotfix que permite modificar el tamaño mínimo de fuente a mostrar en las columnas.

Por otra parte, el mismo hecho de estar Hootsuite basado en la Web hace que su aspecto dependa de la API de Windows o Mac, de modo que la barra de desplazamiento vertical entre columnas es muy gruesa en comparación con la de TweetDeck y desperdicia mucho espacio en la pantalla. Lo que en un lado el da ventaja en otro se la quita.

Para igualar TweetDeck a  Hootsuite en este apartado debería poder permitir personalizar la fuente de las columnas así como el ancho de las mismas.

punto para Hootsuite, de momento Hootsuite = 6 / TweetDeck = 5

Recapitulando vemos que Hootsuite saca ventaja de ser una aplicación Web por la configuración de la Interface y por los mensajes en Facebook. Por el contrario el programa se hace muy lento y pesado de manejar lo que supongo es parte de la causa de su poca aceptación.

Uno de los aspectos más complejos y tediosos de Hootsuite y en el que TweetDeck se lleva el gato al agua es en el de la acortación de las URLs.

En TweetDeck se pueden configurar hasta 4 incluidos u otros externos, mientras que en Hootsuite, en la versión Free sólo se pueden usar dos, uno de ellos el propio de Hootsuite “ow.ly

Esto ya da de por sí una pequeña ventaja a Tweetdeck si no fuera por el pésimo servicio que hace Hootsuite para poder acortar las URLs.

En Tweetdeck basta con escribir (copiar – pegar) un enlace y lo acorta automáticamente, sin hacer absolutamente nada de nada. En Hootsuite es necesario (obligatorio) copiar el enlace en la “ventana de acortamiento” y pulsar un botón para que esta se produzca. Menos mal que escribe el enlace acortado directamente y no tenemos que hacerlo nosotros.

Lo tedioso de esto es que cuando quieres escribir un post con texto descriptivo y un enlace, de modo que la fuente de origen te proporciona todo el material pero sin el enlace acortado (Spotify, por ejemplo) necesitas primero copiar todo, texto y enlace, en la ventana de escritura del post. Luego seleccionar sólo el enlace, cortarlo y pegarlo en la ventana de acortamiento y pulsar para que lo acorte.

En TweetDeck nada de esto es necesario, basta con copiar el texto con el enlace y la aplicación se encarga por arte de magia de acortar el enlace.

Además, TweetDeck permite mediante Deck.ly escribir Tweets de más de 140 caracteres, lo cual permite hacer ciertos Retwitts largos sin necesidad de perder toda la información ni emplear demasiado tiempo en buscar el modo de acortarlo sin mermar o cambiar el contenido.

Esta parte es otra de las que redunda en la mayor productividad de TweetDeck y penaliza enormemente Hootsuite, tanto que si a puntos irían 6 a 6, respecto de la productividad el resultado sería 1 a 4.

Una de las novedades de Hootsuite y de la que carece por completo TweetDeck es la estadística de clicks. En la versión free es algo parca pero suficiente, en la versión de pago se pueden obtener datos de casi cualquier tipo. Se entiende que se  trata de estadísticas de respuesta a los enlaces publicados, país, etc.

Es interesante pero, en mi caso, no justifica su uso habida cuenta de las graves penalizaciones que ofrece en otros apartados.

En resumidas cuentas, Hootsuite es un perfecto proyecto de programa de gestión de Redes Sociales pero en el que la pésima gestión de las acciones individuales hace que sea lento y pesado trabajar con él, haciendo que no sea ni rápido ni fluido.

Dicho de otro modo, si puliera esas deficiencias de modo que el flujo de trabajo fuera tan rentable como en TweetDeck seguro que se ganaría el mercado rápidamente. Eso y que la versión Free pueda gestionar más cuentas, incluso 10.

Por contra, si TweetDeck pudiera incluir gestión en pestañas, estadísticas, columnas separadas para cuenta en los post programados, generar las miniaturas de  Facebook y personalizar la fuente de los mensajes no habría ninguna duda: arrasaría más si cabe.

Hootsuite con muy poco puede ser mejor que TweetDeck, pero a Tweetdeck le costaría más mejorar en aquello que su competidor es mejor. Esto me hace pensar que las ventajas de Tweetdeck son muy operativas y las de Hootsuite son más decorativas, muchas más pero de menor utilidad.

Hoy por hoy yo lo tengo claro, mi trabajo cotidiano es con TweetDeck y sólo cambio a Hootsuite para crear los post para Facebook.

Economía sumergida y Hacienda


He tiempo leí un artículo sobre una idea de un sector de los autónomos, los que están entorno al negocio de las reformas domésticas. http://bit.ly/flw7ki

La idea es hacer un “carné profesional” para evitar el intrusismo, por una parte, y mejorar la recaudación de Hacienda.

Si se lee el artículo con atención y los comentarios al pie del mismo se puede comprobar que la idea es de lo más peregrina y carente de todo sentido. Si se implantara no cambiaría nada de nada.

Hace tiempo, y en relación a otro tema diferente, se me ocurrió que quizás la única manera de sacar a flote la economía sumergida es precisamente que a alguna de las dos partes que son necesarias (cliente y chapuzillas) le sea más rentable hacer aflorar esa actividad.

Por ejemplo si a todo ciudadano se le ofrece la posibilidad de desgravarse cualquier gasto que realice ante un profesional del tipo que sea…pero de los que suelen “no hacer factura” para que te salga más barato…pues igual si que le pides la factura, si eso te supone ahorrarte más dinero en impuestos que le simple hecho de no tener la factura.

Pero claro, si al chapucillas, al no hacer factura no puede acceder a créditos blandos u otras mejoras de su profesión, pues igual tampoco le interesa no hacer factura.

Yo estoy convencido de que para que algo funcione, para que algo suceda del modo que queremos, debemos provocarlo, debemos crear las condiciones favorables para que se sucedan las cosas a nuestro gusto.

Es como cuando se educa a perro, se le premia cuando hace algo correcto y al final el can actúa buscando esa recompensa, es decir, que hace lo que nosotros deseamos sin necesidad de imponerlo por la fuerza.

Los humanos no somos diferentes y es más práctico y rápido recompensar a los ciudadanos por hacer aquello que es de interés que simplemente prohibir la acción contraria. Se trata simplemente de la zanahoria y el burro.

Si creemos que el ser humano hará lo correcto simplemente porque es lo que se espera de él, estamos listos, cada uno va a su propia conveniencia. Hagamos pues que la conveniencia de cada uno sea la misma que la del grupo, que nuestro egoísmo nos lleve a hacer el bien común.

Algunas preguntas sin respuesta sobre la crisis


* Si se culpa a los bancos de la crisis, y puesto que mientras duró la burbuja inmobiliaria batieron todos los records de beneficios, ¿por qué tenemos que pagar nosotros los ciudadanos el pato y no ellos que tanto han ganado? ¿a caso no sería más justo que dedicaran (por ley) el 50% de sus beneficios a condonar las deudas e hipotecas de los más necesitados mientras España no rebaje la tasa de paro hasta el 10%? A fin de cuentas ha sido su avaricia la que nos ha llevado a la ruina, mientras ellos gastaban a espuertas y se llenaban los bolsillos, y ahora nos toca a los demás perder la casa (mientras, ellos, en sus mansiones de lujo)

* Si parece que todos se ponen de acuerdo en que parte de la solución de la crisis es la demanda interna ¿por qué no se hace nada realmente decidido para mejorarla? ¿no es injusto que sólo se ayude al sector del automóvil? ¿por qué no se ayuda con desgravaciones y deducciones a las parejas en los gastos de las bodas? una boda conlleva muchos más gastos que un simple coche…pero claro, no está ni GM ni la Ford detrás para apretar las tuercas y amenazar al gobierno con llevarse la producción a otro sitio.

* ¿No es injusto que siempre se ayude a los mismos poderosos y que los ciudadanos seamos siempre los perdedores?

* Si parece claro que una de las fuerzas más grandes de creación de riqueza y empleo en España es el comercio y los autónomos ¿por qué se les pone siempre las cosas tan complicadas, por qué nadie se acuerda de ellos para ayudarles, por qué no se mejoran sus condiciones para acceder a los créditos, no tienen derecho a la baja, al paro, etc.?

* Si para crecer en puestos de trabajo hace falta demanda y comercios para que la atiendan ¿por qué no se penaliza a las grandes empresas que tienen en las ciudades cientos y cientos de locales comerciales vacíos a la espera de que algún loco les pague por el alquiler 10 veces lo que realmente vale?

* ¿Por qué me da la impresión que en el fondo a nadie le importa realmente hacer algo práctico, sino que tiene más miedo a las multinacionales, los bancos y las grandes corporaciones?

Preguntas y más preguntas sin respuesta. ¿Se te ocurre a ti alguna respuesta?

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Redes Sociales: la última gran revolución


He escrito un comentario en el Blog de Enrique Dans a un tema de actualidad: el poder de la gente en contraposición con el poder político establecido. Lo reproduzco íntegro aquí porque me parece que es interesante compartirlo.

En la historia de la humanidad se han producido diversas revoluciones. Unas han sido producidas por descubrimientos trascendentales como el fuego, la rueda, la escritura, el bronce, la pólvora, la máquina de vapor, la electricidad, et.

Otras, de tipo social, han cambiado el modo en el que los ciudadanos se relacionaban con el poder: el Imperio, las monarquías absolutas, las monarquías parlamentarias con democracia limitada, las repúblicas, las revoluciones socialistas, la llegada del sufragio universal directo y secreto, la igualdad política y social de la mujer, etc.

Pero en los últimos tiempos del Siglo XX y los principios del Siglo XXI estamos viviendo una revolución que está compuesta de pequeños avances, pequeños en lo que supone en el conocimiento humano, pero que producen enormes cambios en la estructura global del planeta.

Cuando el uso de la telefonía intercontinental y la TV vía satélite se hacen con la misma naturalidad que comer pan se produce un cambio del que apenas nos damos cuenta al principio. Cambio que con la llegada de Internet transforma a los países, aislados por sus fronteras, en un todo llamado “aldea global”

Al principio esa aldea global se refiere sobre todo a la interconexión de las economías nacionales en una única economía gestionada o tutelada por el G7, G8, G11 o G20 (parecen modelos de deportivos).

Hasta ahora la globalización escapaba al ciudadano, apenas podía sacar provecho de ella, más bien sufría las consecuencias de ella.

Pero con la llegada de las redes sociales se ha producido un vuelco esencial: la red ya no es anónima, la red ya no está huérfana, la red ha sido tomada democráticamente por sus propios usuarios que la utilizan en su propio provecho.

¿Qué hace un pueblo, una nación, un grupo humano, en cuanto tiene una herramienta poderosa? la historia no lo enseña hasta la saciedad: liberarse del yugo opresor, revelarse, reclamar su propia soberanía. ¿Es acaso tan extraño lo que está pasando en el norte de África? en absoluto, lo extraño es que no comenzara antes.
¿Dónde se detendrá? no se detendrá nunca. Este movimiento va a sacudir todo el planeta poco a poco hasta que todo esté dominado por la red.

¿Podríamos pensar en un futuro utópico en un gobierno global dirigido desde la red por los usuarios dejando a los políticos la única tarea de gestionar los deseos del pueblo soberano? quién sabe, puede parecernos ciencia ficción hoy pero ¿quién se habría creído hace dos años o 6 meses que Twitter haría caer a 3 gobiernos (de momento Túnez, Egipto y Libia) y tambalearse a todo el mundo musulmán?

Internet primero y las redes sociales después han popularizado el gobierno del mundo, han devuelto el poder y la dignidad a los ciudadanos. Poder que por el Contrato Social de Rousseau se había puesto en manos de los políticos para que nos representaran.
Ahora, cansados de tanta corrupción y de tanto nepotismo es lógico y normal que reclamemos lo que es nuestro: La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado (Artículo 2.1 de la Constitución Española), y como la soberanía es nuestra debemos reclamarla.

Las redes sociales son la herramienta sobre la que se ha de gestar la próxima revolución humana: la democracia universal.

La velocidad y el tocino, grades incomprendidos del ahorro


Acabamos de ver cómo el gobierno de ZP, más bien el desgobierno de ZP, ha decidido como gran ahorro reducir la velocidad de las autopistas de 120 a 110Km/h.

Menuda tontería más gorda. Gorda y ridícula, como se dice normalmente, ZP ha confundido la velocidad con el tocino, y lo peor es que no se ha dado ni cuenta.

Se ha pasado todos estos años dando subvenciones para el cambio de coche, no penalizando la compra de coches excesivamente tragones y contaminantes, no subvencionando la compra de coches ahorradores y ecológicos, híbridos, eléctricos o de poca cilindrada…y ahora quiere solucionar el problema creando otro: que nos quedemos dormidos al volante.

Claro, se trata de una estrategia macabra: cuantos más españoles se maten en las carreteras menos parados tendrá para contar 😉

Fuera de bromas pesadas, está claro que la medida poco puede hacer.

Las medidas se toman en base a una política a largo plazo, política que debería haber tenido planeada antes de llegar al gobierno, política que brilla por su ausencia.

¿Qué se puede hacer? yo no creo que exista una fórmula mágica pero si que hay medidas que, a largo plazo, puede cambiar las cosas, la dependencia del petróleo, la contaminación y el ahorro en general.

Para empezar hay que partir de la base de no todos los coches son coches. Es algo que parece que nadie se ha parado a pensar. Si yo hablo de un anillo de oro y brillantes todo el mundo se da cuenta de que se está hablando de un lujo innecesario. Si hablo de un coche parece que nadie se piensa que estemos hablando e una joya o un lujo innecesario: craso error. Es en el mercado de los coches en el que más despilfarro se produce en este país (en los otros que se lo mire cada uno)

Todos sabemos que la testosterona se mide hoy en por determinados artículos de lujo: el Iphone, el “peluco” que debe de pesar 1/2 K por lo menos, y, por supuesto “el coche” que es el que da una idea de estatus, poder, vigor de macho y potencia ante una fémina.

En este artículo conozco muy pocos casos (contados con una mano y me sobran dedos) que se tomen el coche como una simple herramienta como un destornillador, que funcione y sea práctico, sin más, sin mango de oro con incrustaciones de brillantes.

Comprar un todo terreno para ir sólo a la oficina, que además tiene todos los lujos de una berlina de clase alta-muy alta, con un motor turbo diésel de 250 CV., tapicería de cuero, etc…¿no es un lujo excesivo comparable a un destornillador de titanio con mango de ébano e incrustaciones de maderas finas? evidentemente si.

Pero el gobierno no ha reparado en no dar la subvención a según qué coches, no, con tal de que se vendieran coches y de que no fuera ese un factor negativo en la economía, no le ha importado mirar para otro lado….claro, y ahora todos esos coches contaminan demasiado y consumen una gasolina que no tenemos. Pues haberlo pensado antes chaval.

Algunas cosas que se podrían hacer:

* los coches eléctricos: exentos de IVA y de impuestos de matriculación y circulación. Subvencionados con un 30% de su importe así como las modificaciones del hogar pertinentes para recargar las baterías.

* Subvenciones a las gasolineras para instalar surtidores de electricidad con la obligatoriedad de instalarlos  en todas las estaciones en el plazo de 10 años.

* los coches híbridos y los de gasolina hasta 80 cv. IVA reducido y “plan renove”

* los coches de gasolina de 80 cv hasta 150 cv. IVA normal y “plan renove reducido”

* los coches de más de 150 cv y todos los diésel el doble de IVA que ahora y un impuesto especial sobre contaminación.

* los coches 250 cv en adelante además del IVA alto un impuesto del 40% sobre el precio FF.

* la compra de un segundo coche de lujo en el mismo hogar se gravaría con otro impuesto.

La idea es simple, quitarnos esa falsa idea de que en España todos somos millonarios que nos compramos alegremente Audis Q7 (o equivalente) como churros, como si los regalaran. Es un  insulto a las personas que están en la calle pasando hambre y sin trabajo.

 

Medidas de este tipo o parecidas, pero en esta línea, son las que podrían hacer que en 15 o 20 años España consuma la mitad de carburante y reduzca su contaminación. Todo lo demás son tonterías de cara a la galería.

 

 

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